La recreación artística del Besamanos de Santa Ana de 2026 recupera el lenguaje iconográfico y escenográfico propio de las grandes composiciones devocionales del Barroco, inspirándose en un lienzo de finales del siglo XVII principios del XVIII. Con esta propuesta se recupera la fuerza expresiva del arte barroco como instrumento de contemplación y catequesis, donde cada …
La recreación artística del Besamanos de Santa Ana de 2026 recupera el lenguaje iconográfico y escenográfico propio de las grandes composiciones devocionales del Barroco, inspirándose en un lienzo de finales del siglo XVII principios del XVIII.
Con esta propuesta se recupera la fuerza expresiva del arte barroco como instrumento de contemplación y catequesis, donde cada elemento dialoga con el conjunto y posee un significado preciso, exaltando la dignidad de Santa Ana como patrona de Triana.
La Santísima Virgen aparece vestida al modo Hasburgo con manto celeste, rostrillo y un destacado conjunto de joyas, evocando su condición de Reina del Cielo. A su izquierda el Divino Niño se presenta sobre una nube de ángeles, acogiendo a los fieles y portando el orbe como símbolo de su señorío sobre el mundo. Santa Ana, vestida con manto de tonos ocres, sostiene una azucena, atributo de pureza símbolo de la pureza de la Virgen.
La composición se dispone bajo un solemne dosel, evocando el ámbito propio de una corte regia. Tras un rico tapiz emerge un gran sol radiante con el Espíritu Santo en su centro, coronado por la Corona Imperial como símbolo de la realeza de María. Completa el conjunto el escudo de la Real Parroquia de Señora Santa Ana, reafirmando la identidad histórica del templo año en el que se cumplen 760 años de su parroquia.
En los laterales del altar se sitúan las reproducciones de dos obras de Francisco Camilo: una dedicada a la San Joaquín con la Virgen y otra a Santiago Apóstol, incorporada también por la cercanía de su festividad litúrgica.
La decoración se completa con albahaca, palmeras y helechos, elementos tradicionales de Triana y sello de sus Besamanos reconocible para los fieles durante sus cultos , este exorno se enriqueció con las ofrendas nardos y macetas de albahaca de vecinos y devotos, convirtiendo el altar en una expresión viva de la devoción popular.
La Comunidad parroquial agradece muchísimo la colaboración de todas las personas que han contribuido con este proyecto, tanto económicamente como con su trabajo y dedicación, y cuya hermosa e histórica iniciativa no ha salido de dentro de la Parroquia ni tampoco la mayoría de los gastos ocasionados con el besamanos, pues la Parroquia no ha tenido que aportar casi nada, sino que la gran mayoría de los gastos ocasionados han salido de un grupo de vecinos y comerciantes de la calle Pureza y de otras personas que quisieron unirse al proyecto. Y como no, muchísimas gracias al equipo de priostía y camareras que han estado ahí, junto a los vecinos, quitándose horas de ocio y descanso.
No podemos dejar de agradecerle a la floristería, que vendieron los nardos y las macetas de albahaca para la ofrenda del día 25 de julio, el destino que le han dado al beneficio obtenido, 770€ que han destinado a Cáritas parroquial.
Y finalmente agradecemos a Ignacio Ragel que nos haya permitido tomar las fotografías que publicamos del besamanos.
https://elenfoquesacro.blogspot.com


























