El cuidado por los restos de los difuntos ha sido una constante a lo largo de la historia de la humanidad, que de este modo expresa su sentido de la sacralidad y la trascendencia.

La Iglesia, por su parte, a la luz de la Revelación y la experiencia de salvación de Cristo Resucitado, pone de manifiesto a la hora de la muerte su firme esperanza en la resurrección de la carne y en la vida eterna, derivada de la misma esencia del Dios en el que cree. Por tanto, a la Iglesia, no le es indiferente el destino de los restos mortales de los que están llamados a participar un día de la gloria del Señor.

Borrar las huellas del prójimo es declararlos, de algún modo, inexistentes, haciendo que terminen por desaparecer de la conciencia. Por ello, conviene que los restos de nuestros seres queridos sean depositados en un lugar propio y sagrado, perviviendo la cercanía con ellos mediante los signos del lugar y el tiempo, y donde sea posible expresar un amor que nace de la gratitud y la esperanza.

Aunque la Iglesia ha manifestado su preferencia por la inhumación de los cadáveres, no excluye la práctica de la incineración, siempre y cuando ésta no se realice por razones contrarias a la doctrina cristiana (CIC 1176§3); aconsejando que las cenizas sean depositadas en urnas y lugares dignos, tales como nichos ubicados en columbarios o cementerios. Por consiguiente, los columbarios deben ser entendidos como extensión de los cementerios cristianos, donde el respeto y la veneración a los que nos han precedido forman parte de nuestra forma de entender el misterio de la muerte y resurrección.

Asimismo, de manera semejante a como la Parroquia es durante la vida terrena de los fieles el espacio por excelencia para la celebración de la fe, también a ella compete en primer lugar custodiar el depósito de las cenizas de sus miembros difuntos, significando de esta forma más claramente su pertenencia a la comunidad eclesial.

 

COLUMBARIO PARROQUIAL

La Parroquia de Señora Santa Ana, atendiendo a las necesidades pastorales, ha establecido un columbario para quien tenga la condición de feligrés o vinculación con la parroquia en el momento de su fallecimiento.

Este columbario, que  goza de la consideración de lugar sagrado (c. 1205ss CIC), tiene como exclusivo fin el depósito de restos cremados humanos previa solicitud formal de la concesión del derecho funerario por algún familiar o allegado de la persona difunta y tras la aceptación de las condiciones fijadas en el Reglamento Diocesano de Columbarios y de las normas de funcionamiento del columbario parroquial.

El columbario dispone actualmente de dos sedes:

  • Cripta de la capilla de san Cristóbal, para depósito de las cenizas en urnas individuales o dobles de un lóculi del columbario por un periodo de 99 años (carácter perpetuo).

  • Cripta de la capilla de Ánimas, dispone de un depósito comunitario de grandes dimensiones donde se vierten las cenizas de los difuntos, sin urna cineraria, por deseo expreso del solicitante o por finalización del derecho de permanencia en la otra sede.

La concesión de un derecho funerario en el columbario estará sujeta a la liquidación de canon correspondiente a la cripta elegida, así como al abono de la cuota de mantenimiento y el importe de la urna y placa de los lóculis de la cripta de la capilla de san Cristóbal.

El día 2 de noviembre, conmemoración de los Fieles Difuntos, se aplicarán las misas por el eterno descanso de todos los difuntos cuyos restos incinerados reposen en el columbario.

 

DEPÓSITO DE LOS RESTOS CREMADOS EN EL COLUMBARIO:

El titular del derecho funerario deberá contactar con la persona encargada de la gestión administrativa del columbario, el  cual le informará de la documentación que debe aportar.

La familia acudirá a la Parroquia el día y a la hora acordada llevando las cenizas del difunto en una urna cineraria y previo rezo de un responso se depositará la urna en el lugar asignado del columbario o las cenizas en el depósito comunitario.

 

 PARA MÁS INFORMACIÓN CONTACTAR CON LA PARROQUIA:

Presencialmente: de lunes a viernes en horario de 17:30 a 20 h.

Telefónicamente: llamando al teléfono 628 050 595 en el horario anterior.

Por correo electrónico a la siguiente dirección: general@santanatriana.org

Encargado de la gestión administrativa del columbario: Felipe Quintanal

 

DOCUMENTOS DE INTERÉS:

Instrucción Para resucitar con Cristo acerca de la sepultura de los difuntos y la conservación de las cenizas en caso de cremación. Congregación para la Doctrina de la Fe.

 

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