Los bautizados prosiguen el camino de la iniciación cristiana mediante el sacramento de la confirmación por el cual recibe el don del Espíritu Santo que el Señor derramó sobre los Apóstoles el día de Pentecostés (canon 879).

La confirmación imprime en los bautizados un carácter indeleble o “sello del Señor”, de manera que el sacramento no puede ser reiterado (canon 845, 1). Todos los cristianos bautizados tienen el derecho y el deber de perfeccionar su iniciación cristiana con este sacramento, debidamente preparados y en condiciones adecuadas.

En la Archidiócesis de Sevilla, asumiendo lo fijado por la Conferencia Episcopal Española, la edad para recibir el sacramento de la Confirmación queda fijada a los catorce años, o 2º de Educación Secundaria Obligatoria.

La segunda etapa o Iniciación cristiana de preadolescentes va desde el tiempo de la primera participación sacramental en la Eucaristía hasta los 14 años. En esta etapa se recibe el último sacramento de la Iniciación: la Confirmación. Es el periodo de

 

SEGUNDA SÍNTESIS DE FE

o    Dirigida a niños de 10 a 14 años. Aquí se integrarán aquellos preadolescentes no bautizados, que pidan la Iniciación Cristiana, en las edades comprendidas entre los 10 y los 13 años

o    Duración: cuatro ciclos litúrgicos.

o    Finalidad:

§  Hacer gustar al niño de la gracia recibida en los sacramentos y ayudarle a vivir como cristiano.

§  Ayudarle a acoger la plenitud del don del Espíritu Santo en el sacramento de la Confirmación.

o    Objetivos:

§  Profundizar en la fe de la Iglesia y adquirir una síntesis integral de la fe, fundamento de la vida cristiana en todas sus dimensiones y descubrir lo conveniente de tener fe para tener una vida plena.

§  Avanzar en el descubrimiento de Jesucristo para entrar en comunión con él en el seno de la comunidad cristiana y reconocerle como el Salvador que continua vivo y presente entre nosotros en su Palabra, en los sacramentos, en el testimonio de sus discípulos, y en la vida entera de la Iglesia.

§  Asimilar los rasgos fundamentales de la identidad cristiana y descubrir la vida moral como una llamada a vivir y a amar de forma buena y verdadera, reconociendo en los mandamientos caminos de vida.

§  Conocer y celebrar los sacramentos de la Iglesia, y profundizar especialmente en los ya recibidos.

§  Profundizar en el sacramento de la Confirmación, que nos fortalece para ser testigos y miembros de la Iglesia a la que pertenecemos desde el Bautismo.

§  Reconocer que la Iglesia vive de la Eucaristía y es lugar de comunión.

§  Profundizar en la vida de oración a través de sus fuentes: la Palabra de Dios, la Tradición de la Iglesia, la Liturgia Estos objetivos podrán ser adaptados según las necesidades de apoyo específico de los niños y preadolescentes con discapacidad. Así, pues, se presentarán los contenidos de la fe de forma completa, sistemática, adaptada, flexible y orgánica que permitan configurar la vida cristiana de los niños y adolescentes en todas sus dimensiones.

o    Material:

§  Catecismo de la CEE Testigos del Señor.

                        

 

Celebraciones durante el periodo de catequesis:

  • Asistencia a la Eucaristía cada domingo y fiesta de precepto.

  • Participación en las celebraciones de todo el año litúrgico.

  • Celebración asidua del Sacramento de la Penitencia.

 

Equipo de catequistas:

  • Alberto Marín

  • Ana Bono

  • Mª Ángeles González

 

Horario:

·         PRIMERO y SEGUNDO (5º y 6º de Primaria):              

§  jueves de 19:00 a 20:00 h.

·         TERCERO Y CUARTO (1º Y 2º ESO):              

§  PENDIENTE

 

Admisión a la Confirmación

Según el Código de Derecho Canónico, “fuera del peligro de muerte, para que alguien reciba lícitamente la Confirmación se requiere que, si goza de uso de razón,  esté  convenientemente  instruido,  bien dispuesto y  pueda renovar las promesas del Bautismo”.

Por su parte, el Catecismo de la Iglesia Católica añade: “El candidato a la Confirmación que ya ha alcanzado el uso de razón (...), debe profesar la fe, estar en estado de gracia, tener la intención de recibir el sacramento y estar preparado para asumir su papel de discípulo y testigo de Cristo, en la comunidad eclesial y en los asuntos temporales”.

Celebración del Sacramento de la Iniciación: la Confirmación

La celebración litúrgica de la Confirmación posee una esencial dimensión eclesial y evangelizadora. Todo el Pueblo de Dios, representado por los familiares y amigos de los confirmandos y por los miembros de la comunidad local, será invitado a participar en esta celebración, y se esforzará en manifestar su fe con los frutos que ha producido en ellos el Espíritu Santo.

 

 

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